¿Por qué debemos reafirmarnos políticamente los migrantes?
Más de una razón nos ha movilizado a más de tres millones de peruanos a salir de nuestro lugar de origen. Ya asentados en el país de destino pueden presentarse una serie de contratiempos que varían desde sufrir algún robo, no saber cómo convalidar nuestros estudios, no conseguir un empleo digno y adecuado, regularizar nuestra situación migratoria, sufrir algún caso de discriminación, atravesar casos de depresión, entre otros casos que nos llevan a pensar ¿y dónde está la comunidad que nos vio nacer y para la cual seguimos ejerciendo una serie de deberes? Es decir ¿qué rol juega el Estado Peruano en nuestra condición de emigrantes?
Según la Primera Encuesta Mundial a la Comunidad Peruana en el Exterior del Instituto Nacional de Estadística e Informática, se estima que para el año 2011 residían 2 millones 444 mil 634 peruanos y peruanas en el extranjero (INEI 2013), de los cuales 794, 307 son mayores de edad. De esta población migrantes, 33,4% se encuentra en América del Norte (Estados Unidos y Canadá), 31,9% en América Latina (incluido México), 30,1% en Europa, 4% en Asia, y 0,5% en África y Oceanía. Además de contar con estas cifras, debemos considerar también un rango poblacional de aquellos compatriotas que se encuentran en situación irregular en el país de destino y/o tránsito además de las familias que se ven involucradas al fenómeno migratorio.
¿Por qué esta gran cantidad de población debería reafirmar sus derechos políticos? Para ello, con propósitos pedagógicos, abordaremos tres entradas principales: la primera de ellas es la situación de vulnerabilidad, la segunda es la condición ciudadana y la tercera son los derechos políticos.
Al referirnos a la vulnerabilidad de la población migrante debemos tomar en cuenta que la migración no es necesariamente un acto voluntario que hacen las personas al salir de su país, muchas veces existen determinadas situaciones socio-económicas, familiares y/o de violencia que empujan a la emigración. De esta manera podemos decir que desde un comienzo las situaciones de vulnerabilidad empujan a la población a emigrar; esta situación de vulnerabilidad presente en el país de origen se retroalimenta con otros contextos de vulnerabilidad en el país de destino ya sea por discriminación, por situación económica, por problemas personales y/o de salud mental, lo cual se encrudece con un Estado Peruano poco proactivo, ausente o extremadamente burocrático en el país de destino.
Si bien existen condiciones de vulnerabilidad en la población migrante, estas personas hacen anonadados esfuerzos por mantener a su familia en el país de origen, consolidar proyectos personales al retornar, entre otras actividades que continúan manteniendo un fuerte lazo con su país. Este lazo significa un nexo con la comunidad de origen (desde impuestos por transacciones hasta aspectos culturales), en base a la cual no puede perderse una condición de ciudadanía tan igual como la de los peruanos residentes en el Perú. En ese sentido, consideramos que los peruanos en el extranjero, si bien no habitamos nuestro territorio, ello no significa una justificación para abandonar nuestra condición ciudadana en la práctica.
La condición ciudadana supone los derechos políticos, no solamente en cuanto a representación política sino además en la posibilidad de tomar decisiones públicas; en ese sentido requerimos de un poder ciudadano que permita fiscalizar las acciones de los Consulados y Embajadas en el mundo, instando a una mayor pro actividad de éste, así como impulsar una mayor participación ciudadana más allá del asistencialismo. Debemos recordar además que, los más de 3 millones de peruanos en el extranjero, no contamos con una representación política propia, yendo nuestros votos a escaños del Distrito Electoral de Lima.
En ese sentido, la situación de vulnerabilidad y los lazos que seguimos manteniendo con nuestra comunidad de origen acaecen en el mantenimiento de una verdadera ciudadanía política en nuestra condición de emigrantes. Quisiéramos terminar estas breves palabras haciendo un llamado a que puedan contarnos sus apreciaciones, experiencias y/o aportes para seguir sumando a este propósito.